jueves, 10 de septiembre de 2015

Anexo 3 Principales religiones y cultos de Tamriel

La religión juega un papel muy importante en las vidas de los habitantes de Tamriel. De hecho, los dioses tienden a manifestar su poder para bendecir a algunos mortales e incluso algunos toman apariencia física para entrar en Mundus, el plano dimensional de los mortales.




Los Nueve Divinos

Es la religión más importante de Tamriel, y es seguida en casi todo el territorio, con algunas variaciones en los nombres de los dioses. También se le conoce como el Panteón Imperial. Esta formado por 8 aedras o dioses y 1 hombre que alcanzó la divinidad.

Akatosh: el dios dragón del tiempo. Es el líder de los Divinos. Es el más activo en la lucha contra los daedra. Prueba de ello es el Amuleto de Reyes que entregó a los emperadores de Tamriel para garantizar que las puertas al reino de los daedras se mantendrían cerradas. Apareció en el plano mortal durante la crisis de Oblivion en forma de dragón para derrotar a Mehrunes Dagon. Los elfos lo adoran como dios del Sol bajo el nombre de Auriel y entre los khajiitas recibe el nombre de Alkosh.


Arkay: es el dios del ciclo de la vida y la muerte. En Skyrim tiene sus propios templos particulares conocidos como salones de los muertos, que además son utilizados como lugares de enterramiento.


Dibella: la diosa de la belleza, el amor y el deseo sexual. Existe un culto de Dibella exclusivo para mujeres, que actúan como sacerdotisas y no permiten que los hombres entren en ciertas zonas de su templo. Es especialmente venerada por los artistas y se dice que creó especialmente para uno de ellos el pincel Pintura Verdadera, que permite abrir un portal a un pequeño mundo en el que todo lo que imagine el artista quedará plasmado en su pintura.


Julianos: dios de la sabiduría y la lógica. También está asociado a la literatura, las leyes y la historia. Se le relaciona con el nórdico Jhunal, padre del lenguaje y las matemáticas.


Kynareth: es la diosa del cielo, el aire y el viento. Es patrona de navegantes y viajeros y se le reza para la buena suerte en la vida cotidiana. Los nórdicos la llaman Kyne.


Mara: diosa madre y diosa del amor. Está consagrada al matrimonio y la maternidad. Es la única divinidad común en todas las culturas, aunque conocida con distintos nombres.


Stendarr: dios de la justicia, la piedad y la paciencia. Tras la crisis de Oblivion se fundó una orden de fanáticos conocida como los vigilantes de Stendarr, cuyo objetivo es erradicar a todas las criaturas oscuras que atacan a los mortales y a los aliados de estas, lo que incluye no muertos, nigromantes, vampiros y sobre todo daedras.


Zenithar: es el dios del trabajo, el comercio y la riqueza. Sus sacerdotes profesan que mediante el trabajo y no mediante la guerra se puede llegar a la paz y la prosperidad.


Talos: es el dios de la guerra y el gobierno. Al morir Tiber Septim, el primer emperador de la dinastía Septim, fue acogido entre los dioses como un igual. Es considerado como un héroe entre los hombres, aunque despreciado por los elfos. Los nórdicos a veces se refieren a él como Ysmir.




Príncipes Daédricos

También llamados Señores Daedra, son los 17 daedras más poderosos, por lo que son considerados como dioses por muchos mortales. Aunque algunos se manifiestan como seres femeninos se les llama Príncipes igualmente. Son originarios del plano de Oblivion, una dimensiona distinta a la de los mortales. Los Príncipes Daédricos interactúan constantemente con los mortales, la mayoría de las veces para provocarles algún mal. Son considerados como los enemigos de los dioses. Los Príncipes poseen unos artefactos mágicos muy poderosos que suelen entregar a los mortales como muestra de agradecimiento o para desatar el caos.

Azura: Príncipe del atardecer y el amanecer. Es considerada una de las más benévolas y piadosas de los Príncipes. Es especialmente adorada por los khajiitas (que la consideran su creadora) y los dunmer. Su reino en Oblivion se llama Sombra Lunar, un lugar sumamente hermoso e idílico que pocos mortales han pisado. Su artefacto es la Estrella de Azura, una gema de alma irrompible que puede atrapar cualquier alma de una criatura para usarla para crear objetos encantados (las gemas de alma normales se rompen y quedan inservibles después de liberar el alma que han atrapado).


Boethiah: Señor del engaño, las conspiraciones, las traiciones y las sublevaciones. Se le describe como un hombre armado con un hacha o como una mujer, siendo el que más a menudo se manifiesta con ambos sexos. Debido a su naturaleza conflictiva, sus seguidores suelen luchar hasta la muerte entre sí para ganar su favor. Es de los pocos daedras que realmente disfruta al ver morir y sufrir a los mortales. Es considerado una deidad importante entre los elfos oscuros. Sus artefactos son Marca de Oro, una katana dorada y llameante, y la Cota de Ébano, una armadura negra que provoca que las personas cercanas que intenten dañar a su dueño sean envenenadas, también se dice que resiste en gran medida el fuego y los hechizos.


Clavicus Vile: Señor de los deseos y las mentiras. Le gusta conceder tratos a los mortales que rara vez benefician a estos, aunque al principio no lo sepan. Es descrito como un joven con cuernos vestido con una túnica y siempre acompañado por su fiel Barabas, un daedra que suele adoptar la forma de un perro. Sus artefactos son la Máscara de Clavicus Vile, una máscara con cuernos que da a su poseedor la capacidad de convencer a cualquier persona con sus palabras, y el Hacha de la Desesperación, un gran hacha que hace que disminuyan las energías del que reciba un corte de su filo y que fue el regalo para un hombre que pedía la solución para la licantropía de su hija, una broma de mal gusto de este Príncipe.



Hermaeus Mora: es el Príncipe del conocimiento y la memoria. Su reino, Apocrypha, es una gigantesca biblioteca rodeada de aguas cenagosas. La apariencia de Mora es la de una masa sin forma con muchos ojos, tentáculos y, en ocasiones, pinzas. Mora se mueve por el insaciable deseo de obtener todo el conociemiento del mundo, llegando a ofrecer tratos con mortales ofreciendo conocimientos de su biblioteca a cambio de nuevos conocimientos. Los infelices que en su búsqueda de conocimientos acaban en su biblioteca y su sed de saber les impide abandonarla acaban siendo convertidos por Mora en buscadores, grotescos seres rodeados de tentaculos y con grandes garras que ayudan a su señor a recolectar conocimiento para la biblioteca. Otros de los seres que pueblan Apocrypha son los acechadores, criaturas gigantescas que parecen un híbrido de humano y pez que se encargan de proteger la biblioteca de visitantes no deseados.  Sus artefactos son el Oghma Infinium, un libro que contiene gran cantidad de conocimiento en las artes de la lucha, la magia o el sigilo, una vez leído uno de esos tres apartados el tomo desaparece y regresa junto a Mora; y los Libros Negros, siete tomos con grandes y peligrosos poderes entre sus páginas, en nuestro mundo se manifiestan como libros que actúan como portales a Apocrypha donde el verdadero tomo puede ser leído.



Hircine: Señor de la caza y creador de la licantropía. Se manifiesta con apariencia humana aunque con cráneo de ciervo, vestido con pieles y en ocasiones acompañado por lobos. Celebra grandes cacerías en su reino y en el mundo de los mortales, y las presas suelen ser hombres. La enfermedad que creó conocida como licantropía transforma a los mortales en bestias feroces y peligrosas que rara vez son capaces de dominar aus instintos. Además de los conocidos hombres lobo, Hircine creó otros 6 tipos de licantropía, que además son más frecuentes en determinadas regiones o incluso exclusivas de algunas razas. Éstas son: hombres jabalí de Roca Alta, hombres oso de Skyrim y Solstheim, hombres buitre de Bosque Valen, hombres león de Elsweyr, hombres cocodrilos de Ciénaga Negra y al parecer solo se da entre los argonianos y hombres tiburón en zonas costeras, siendo estos los más raros de todos. Todos los licántropos al morir van a parar a su reino de Oblivion para acompañarlo en sus cacerías. Sus artefactos son la Lanza del Cazador, un roce con su punta inocula un veneno paralizante que además mina las fuerzas de la víctima aunque solo temporalmente, la Piel del Salvador, una armadura hecha con la piel de un hombre lobo que protege a su dueño de los venenos y la magia, y el Anillo de Hircine, permite al que se lo ponga convertirse en un hombre lobo a voluntad, sin los problemas de un hombre lobo auténtico, pues la sangre de la bestia no corre por sus venas.


Malacath: es el Señor de los desterrados y repudiados y es el protector por excelencia de los orcos. Malacath nació de los restos de un legendario héroe élfico devorado por Boethiah. Los seguidores del héroe se convirtieron en orcos. No es considerado como un daedra por los otros Príncipes. Su apariencia es igual a la de los orcos. Su reino son las Puertas del Olvido, un lugar deprimente hecho de humo y cenizas, donde toda esperanza se desvanece y donde habitan la angustia, la traición y las promesas rotas. Sus artefactos son Volendrung, un martillo que absorbe la vitalidad del oponente y se la da a su dueño, y Castigo, un hacha de doble filo que es especialmente poderosa contra los daedra.


Mehrunes Dagon: el Príncipe Daédrico del cambio, la revolución, la destrucción, la energía y la ambición. Tiene cuatro brazos y su piel es roja como la sangre. Es el enemigo de todas las razas y ha intentado conquistar el plano mortal en incontables ocasiones bajo el pretexto de que es en realidad un reino de Oblivion y que le pertenece por derecho. Su reino es Tierras Muertas y sus servidores son los dremora, unos daedras inteligentes y fuertes con una sociedad guerrera. Su artefacto es la Cuchilla de Mehrunes, una daga capaz de matar con un solo corte.


Mephala: Señora de la confusión, las mentiras, el sexo y los asesinatos. Se divierte seduciendo e interfiriendo en los asuntos de los mortales. Se la representa como una mujer de cuatro brazos, aunque a veces también se manifiesta como hombre. Sus servidores son las arañas daedra que tienen el cuerpo de araña y el torso de un ser humano, generalmente de mujer. Se relaciona a Mephala estrechamente con las arañas. Es muy venerada por los elfos oscuros. Su artefacto es la Hoja de Ébano, una katana de ébano cuyo poder aumenta cuando ha sido alimentada con la sangre de personas que confían en su portador.


Meridia: la Señora de la luz, la vida y la energía. Es uno de los Príncipes considerados benignos. Como señora de la vida, odia terriblemente a los no muertos y a los nigromantes y busca su destrucción. Se muestra con la apariencia de una mujer atractiva. Sus artefactos son el Anillo Khajiita, que otorga invisibilidad y gran rapidez a quien se lo ponga, y la Quebrantadora del Amanecer, una espada llameante que puede hacer explotar a los no muertos.



Molag Bal: Príncipe de la dominación y la esclavitud. Es el creador del vampirismo. Su principal deseo es devorar las almas de los mortales y sembrar la discordia entre los reinos mortales. Tiene la apariencia de un híbrido de toro y reptil. Su reino es Puerto Gélido, donde solo hay muerte y destrucción. Los daedroth, daedras con apariencia de cocodrilo, son sus sirvientes al igual que los vampiros. Su artefacto es la Maza de Molag Bal, una maza alargada y puntiaguda que disminuye las fuerzas y el poder mágico del adversario, además de que absorbe su alma si es derrotado.


Namira: Señora de la oscuridad y las sombras. Está relacionada con los insectos, arañas y otras criaturas que provocan repulsión entre los humanos. Es la protectora de los caníbales. Suele presentarse con forma amorfa o de mujer. Su artefacto es el Anillo de Namira que aumenta la resistencia de su portador y le permite curarse y sanar sus heridas al comer carne humana, de elfos o de cualquier raza inteligente.




Nocturnal: es la Señora de la noche, la oscuridad y la suerte. Es considerada hermana de Azura, la Señora del amanecer y el atardecer. Suele aparecer vestida con una túnica negra con capucha y con dos ruiseñores posados en sus brazos. Es la patrona de los ladrones. Nocturnal cuenta siempre con tres agentes mortales que velan por el portal a su reino y que son conocidos como ruiseñores, a los que otorga diversos poderes sobre las sombras. Su reino es Ocaso Eterno. Sus artefactos son la Cogulla de Nocturnal, una capucha que borra la identidad de la persona que se la pone, el nombre y la identidad de esa persona dejará de existir en todos los registros y en la memoria de todas las personas que alguna vez le conocieron, la capucha ha pasado por generaciones entre los maestres del gremio de ladrones de Cyrodiil; y la Llave Maestra, capaz de abrir cualquier puerta.


Peryite: Príncipe de la pestilencia y la enfermedad. Es considerado el más débil de los Príncipes a pesar de su apariencia de dragón. También se muestra como una horda de ratas. Su artefacto es el Anulador de Hechizos, un escudo que protege completamente de la magia.


Sanguine: el Príncipe del libertinaje. También tiene control sobre los aspectos más oscuros de la naturaleza humana, como la lujuria, la pereza, la gula o la codicia. Se le representa con la piel negra y roja, cuernos y una jarra de cerveza en la mano. Disfruta gastando bromas. Su artefacto es la Rosa de Sanguine que puede invocar a un guerrero dremora.


Sheogorath: el Príncipe de la locura y el caos. Tiene la apariencia de un hombre de avanzada edad que lleva bastón y viste ropajes elegantes aunque de colores dispares o asimétricos. Su reino son las Islas Temblorosas, divididas en Manía (el lado fantástico y colorido, donde viven los locos alegres y entusiastas) y Demencia (oscuro y tenebroso, donde viven las personas con la rama más oscura y retorcida del don de Sheogorath). Su artefacto es el Wabbajack, un bastón mágico con un efecto totalmente impredecible. Se dice que tiene muchos otros artefactos con efectos igual de disparatados.


Vaermina: Señora de las pesadillas y el terror. A la vez que atormenta a los mortales con pesadillas y malos presagios en sus sueños, les arrebata sus recuerdos. Se presenta con la apariencia de una mujer. Su reino se llama Tremadal, un lugar plagado de pesadillas y en continuo cambio. Su artefacto es el Cráneo de Corrupción, un bastón mágico que aumenta su poder al absorber sueños de personas dormidas.


Jyggalag: es el Príncipe del orden. El resto de Príncipes, temerosos de su poder lo atraparon en el cuerpo de Sheogorath, Príncipe de la locura y el caos, aquello que más odiaba. Al final de cada era se le permitía recobrar su verdadera forma, hasta que un héroe misterioso logró romper la maldición, liberando a Jyggalag de su castigo.




Otras divinidades

Algunos pueblos o cultos cuentan con dioses propios. Otros han sido apartados y olvidados.

Lorkhan: el creador, se dice que dio su vida para crear Nirm, el mundo de los hombres. Los nórdicos se refieren a él como Shor. También se dice que engañó a algunos de los aedras para que renunciaran a su mortalidad y se quedarán atrapados en Nirm. Además creó en secreto Oblivion y a los daedras, y les ofreció Nirm para conquistarlo pero el resto de aedras se opusieron a él y le arrancaron su corazón. Después de estos la mayoría de aedras abandonaron
Nirm.

Magnus: el dios de la magia, es un aedra. Fue convencido por Lorkhan para crear Mundus, el plano mortal dónde se crearía Nirm. Se dice que el sol es un agujero dimensional que creó Magnus para huir del plano mortal, las estrellas son los agujeros que crearon otros dioses tras la traición de Lorkhan.

Y’ffre: se dice que fue el primer aedra en quedarse en Nirm. Es considerado un espíritu del orden y la naturaleza, que acabó con el caos anterior a su llegada, en el que los seres vivos cambiaban continuamente de aspecto, sin llegar a mantenerse bajo una forma por mucho tiempo. Entre los elfos del bosque es considerado el dios supremo y dios del presente.


El Tribunal: formado por Almalexia, Vivec y Sotha Sil, eran los dioses más importantes del panteón dunmer. Eran mortales que ascendieron a dioses.

Panteón Yokudano: los guardias rojos cuentan con muchos dioses propios provenientes de su antiguo continente, Yokuda.

Trinimac: el legendario héroe y dios élfico que fue devorado por Boethiah y de cuyos restos nació Malacath.

Los árboles Hist: estos tipos de árboles inteligentes son venerados como dioses vivientes entre los argonianos. Los argonianos bebés son alimentados con savia de árbol Hist. Cuando un argoniano muere su alma regrese al primer árbol del que bebió su savia. Los Hist son considerados como guías del pueblo de los hombres lagarto.



Sithis: es la deidad del vacío y la misantropía. No se sabe mucho sobre los orígenes de este dios. Es venerado por los asesinos de la Hermandad Oscura y por otros cultos oscuros. Su esposa es la Madre Noche, antaño una elfa oscura pero que ahora vive junto a él y es la encargada de comunicar a la Hermandad los asesinatos que le son pedidos.


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