Durante la
Era Merética, los dragones se convirtieron en los amos y señores de Skyrim. Los
nórdicos los adoraban como a dioses, y los dovah, como se denominan en su
propia lengua los dragones, se aprovecharon de la situación. El culto del
dragón se extendía por todo Skyrim, con los conocidos como sacerdotes dragón controlándolo
todo, pues gracias a los dragones su autoridad pronto superó a la de los reyes.
Sin embargo,
muchos nórdicos empezaron a cansarse de ser esclavos de los dragones e
intentaron rebelarse contra Alduin, hijo de Akatosh y señor supremo de los
dovah. Pero la magia antigua de los dragones, que utilizaban a través de los
thu’um o gritos en su propia lengua, era demasiado poderosa. Entonces, uno de
los dragones decidió ayudar a los hombres enseñándoles los thu’um que
utilizaban los dovah. Con este poder, los humanos contraatacaron, ganando cada
vez más y más terreno a los dragones, hasta acorralar al propio Alduin, al que
desterraron de este mundo utilizando un Pergamino Antiguo.
Pero Alduin
no había sido derrotado. El Pergamino Antiguo había abierto una brecha en el
tiempo que le llevó miles de años en el futuro, hasta el año 201 de la Cuarta
Era. Alduin estaba dispuesto a retomar lo que había empezado, resucitando a su
ejército de dragones. Entonces un héroe desconocido surgió, un héroe con la
sangre del dragón recorriendo sus venas y la capacidad innata para aprender los
thu’um de los dragones, el Dovahkiin, el nacido del dragón. Sólo él podía matar
definitivamente a un dragón al absorver su alma. El Dovahkiin logró poner fin
al reinado de terror de Alduin, derrotándolo. Pero está escrito que Alduin, el
Devorador de Mundos, regresará para cumplir con su último papel, destruyendo
este mundo.
