La Crisis de Oblivion
La Cuarta Era comenzó tras la Crisis de Oblivion, la mayor
guerra entre el Imperio de Tamriel y los Reinos Daédricos de Oblivion. Todo
comenzó con los asesinatos del Amanecer Mítico, una secta dedicada al culto a
Mehrunes Dagon que acabó con la vida del Emperador Uriel Septim VII y sus tres
herederos. Sin un Septim en el trono que portara el Amuleto de Reyes que el
dios Akatosh entregó a los hombres para mantener separados los planos
dimensionales de Oblivion y Nirm, las tropas de Dagon irrumpieron por todo
Tamriel a través de los portales a Oblivion.
Sin embargo, el conocido como Héroe de Kvatch logró encontrar
a Martin, hijo ilegítimo del Emperador Uriel VII que había sido ocultado por
los Cuchillas, la guardia imperial, y que se había criado sin conocer sus
orígenes. Juntos recuperaron el Amuleto de Reyes y Martin fue aceptado como
emperador por el Consejo de Ancianos. Pero justo cuando llegó a Ciudad
Imperial, cientos de portales se abrieron simultáneamente por todo el Imperio y
el propio Mehrunes Dagon apareció en la capital. Para derrotar al Príncipe de
la destrucción, Martin se sacrificó destruyendo el Amuleto de Reyes y
convirtiéndose en un avatar del dios Akatosh, el dios dragón del tiempo, que
logró derrotar a Dagon y expulsarlo de Nirm.
La decadencia del Imperio
Tras la Crisis de Oblivion y la
muerte del último emperador de la dinastía Septim, Tamriel se encontraba devastada
y el trono imperial vacío. El Gran Canciller altmer Ocato asumió el control del
Imperio bajo la supervisión del Consejo de Ancianos y los Cuchillas.
Aprovechando la debilidad del Imperio, varias provincias comienzan a despertar
movimientos revolucionarios e independentistas: en Isla Estivalia los thalmor,
una facción casi olvidada, resurgen proclamando que ellos expulsaron a los
daedras de Estivalia y logran ascender en el poder; Ciénaga Negra aprovecha las
secuelas de la Crisis de Oblivion para escindirse del Imperio.
Durante la Crisis de Oblivion el dios
Vivec, miembro del Tribunal de los elfos oscuros, huyó de Nirm. En la ciudad
capital de Páramo de Vvander, que lleva su nombre se encontraba un asteroide
levitando, conocido como el Ministerio de la Verdad, que él mismo había
detenido para salvar a la ciudad. El asteroide fue usado como prisión de máxima
seguridad, debido a su posición en levitación perfecta. Sin embargo con la
partida de Vivec el asteroide se volvió inestable y a pesar de los intentos de
mantenerlo levitando finalmente cayó provocando un seísmo que activó la Montaña
Roja, el mayor volcán del continente en el año 5 de la Cuarta Era. La isla de
Páramo de Vvander quedó totalmente arrasada por la erupción volcánica y también
muchas otras zonas del resto de Morrowind. Aprovechando la debilidad de
Morrowind después de la tragedia, los argonianos, los hombres-lagarto de Ciénaga
Negra que habían sido esclavizados durante siglos por los elfos oscuros,
decidieron invadir Morrowind, según dicen, alentados por los Thalmor. En el año
16, el Rey Supremo de Skyrim cedió la isla de Solstheim a Morrowind para acoger
a los refugiados de la erupción de la Montaña Roja y de la invasión argoniana.
En Cyrodiil, el Canciller Supremo
Ocato es asesinado en el año 15 por agentes thalmor. El Consejo de Ancianos se
fragmenta y se inicia una guerra civil conocida como el Interregno de la Corona
de Tormenta que duró siete años. En el año 22 un señor de la guerra llamado
Tito Mede conquista Ciudad Imperial con tan solo 1000 hombres y se nombra
emperador.
Mientras tanto, los thalmor se hacen
con el control absoluto de Isla Estivalia, derrocando a la monarquía y
eliminando a todos los que se les opusieran. Los thalmor cambian el nombre de
su reino por el de Alinor, la capital. Los thalmor provocan un golpe de estado
en Bosque Valen destituyendo a la monarquía. Los imperiales y los bosmer son
pillados por sorpresa y derrotados por fuerzas thalmor invasoras y tropas de
bosmer que apoyaban la insurrección. Con la unión de Alinor y Bosque Valen
queda instaurado el Tercer Dominio de Aldmer
Entonces, en el año 98 ocurrió lo
inpensable. Las lunas Masser y Secunda desaparecieron del firmamento. El
acontecimiento consternó a todas las naciones de Tamriel. Pero una en especial
se vio más afectada: los khajiitas. Los hombres-gato de Elsweyr adoraban a las
lunas como a diosas y su propio ciclo vital estaba determinado por las lunas,
pues según su posición en el día de su nacimiento, un khajiita podría ser un
tigre gigante o casi un elfo. Tras dos años conocidos como las Noches Vacías,
las lunas reaparecieron en el cielo. Los thalmor se adjudicaron el mérito de
haberlas devuelto a su lugar y los khajiitas los aclamaron como sus salvadores.
Esto provocó que en el año 115 Elsweyr se dividiera en las provincias de
Anequina y Pelletine, separándose del Imperio con un golpe de estado. Las dos
provincias fueron acogidas por el Dominio de Aldmer como estados vasallos.
En el año 122 se produjo el Colapso
de Hibernalia, la antaño capital de Skyrim y sede del Colegio de Magos de
Hibernalia. Parte del acantilado sobre el que se encontraba la ciudad
literalmente se vino abajo, arrastrando consigo decenas de casas y familias.
Por alguna extraña razón el Colegio de Magos no sufrió ningún daño, lo que
provocó el recelo entre los habitantes de la ciudad, acusándoles de haber
provocado la catástrofe.
En el año 168 el Emperador Tito Mede
II asciende al trono. El Imperio se encuentra totalmente fragmentado: la
amenaza del Creciente Dominio de Aldmer que ha conseguido unir a su causa a
Bosque Valen y a la antigua Elsweyr; la devastación de Morrowind provocada por
la invasión argoniana y la erupción de la Montaña Roja; y las guerras internas
de Páramo del Martillo entre los Coronas y los Ancestros. Solo Roca Alta,
Skyrim y Cyrodiil prosperaban y se mantenían en paz, pero la paz no duraría
mucho.
La Gran Guerra
Tras rechazar el ultimátum del Dominio de Aldmer, los
ejércitos thalmor se lanzan a la conquista del Imperio en el año 171. Tropas
ocultas en Elsweyr se dirigen a Ciudad Imperial siguiendo el curso del río,
mientras otro grupo de tropas tuerce hacia Páramo del Martillo pasando por
Cyrodiil para unirse con tropas apostadas en la costa sur de la desértica provincia. Las tropas imperiales de Páramo del Martillo se ven obligadas a
retroceder al desierto.
En el año 174 las tropas thlamor conquistan Ciudad Imperial,
quemando el palacio imperial, saqueando la Torre Blanca y Dorada y cometiendo
atrocidades entre la población indefensa. Mientras, el Emperador que había
huido con sus tropas antes de que los altmer tomaran la capital, consigue
refuerzos de las legiones imperiales de Skyrim y regresa a la capital para
reconquistarla. Las tropas formadas con refuerzos de Skyrim y lideradas por el
emperador en persona, que según aseguran llevaba la legendaria espada llameante
Marca de Oro, atacan la ciudad desde el norte junto a otro ejército nórdico que
atacaba desde el este y un tercer ejército con las tropas de Páramo del
Martillo que habían logrado engañar a las tropas thalmor que les empujaron al desierto
atacando por el oeste, las tres fuerzas combinadas eliminaron por completo a
las tropas thalmor en lo que se conoció como la batalla del Anillo Rojo.
A pesar de esta gran victoria, el emperador se vio obligado a
rendirse y aceptar las condiciones de los altmer, pues el Imperio estaba
demasiado debilitado como para seguir luchando. La guerra finalizó con la firma
del Concordato Blanco y Dorado, un acuerdo de paz que prohibía la adoración del
dios-hombre Talos; permitía a los agentes thalmor la libre circulación por el
Imperio para erradicar el culto a Talos, aunque en la práctica también
arrestaban, interrogaban y asesinaban a todo el que se les opusiera; la cesión
de territorios del sur de Páramo del Martillo para el Dominio de Aldmer; y la
erradicación de los cuchillas, la antigua guardia imperial que durante la
guerra había servido como espías para el Imperio en el Dominio y que habían
provocado el incendio de Falinesti, capital de Bosque Valen.
Páramo del Martillo se negó a ceder sus territorios así que
el emperador se vio obligado a expulsarlos del imperio para que el tratado de
paz pudiera seguir adelante. Este acto fue considerado una traición por los
guardias rojos de Páramo del Martillo, que continuaron la guerra contra el
Dominio durante cinco años más, finalizando con la firma del tratado de Stros M’kai
que obligaba a las tropas thalmor a abandonar Páramo del Martillo.
Mientras en Skyrim, aprovechando la ausencia de las legiones
imperiales, los renegados de la Cuenca, una sociedad tribal que vive en el
oeste de Skyrim y que reivindica sus derechos sobre esa tierra, asaltó y se
hizo con el control de Markath. El jarl de Markath pidió ayuda al hijo del jarl
de Ventalia para que expulsara a los renegados. A cambio le prometió que
mantendría el culto a Talos en su comarca. El hijo del jarl de Ventalia,
llamado Ulfric Capa de la Tormenta, consiguió recuperar Markath ganándose el
sobrenombre de Oso de Markath. Este joven muchacho daría mucho que hablar en el
futuro.
Mapa de Tamriel tras la Gran Guerra
Skyrim: la Guerra Civil y el Regreso de los Dragones
Al principio, el culto a Talos se mantuvo en Skyrim después
de la firma del Concordato Blanco y Dorado, pero con la llegada de los agentes
thalmor, conocidos como justicias, la situación cambió. Cientos de personas
eran torturadas y asesinadas por adorar al dios-hombre. El jarl de Soledad,
Torygg, sucedió a su padre en el trono de la ciudad y fue elegido por la
Asamblea como Rey Supremo, como lo fue su padre. En numerosas reuniones, Ulfric
le comentó a Torygg la idea de separar a Skyrim del Imperio pero nadie le
tomaba en serio. Hasta que en el 201, Ulfric fue a Soledad y retó a Torygg a un
duelo. Torygg se vio obligado a luchar, pero Ulfric usó el thu’um, la antigua y
poderosa lengua de los dragones y mató al rey de un solo grito. Ulfric huyó de
Soledad provocando la Guerra Civil de Skyrim.
El general imperial Tulio, con su sede en Soledad, lideró el
ataque contra las fuerzas de los Capas de la Tormenta de Ulfric. En una
escaramuza Ulfric fue capturado. Parecía que la guerra había acabado, pero
cuando Ulfric estaba a punto de ser decapitado junto con sus hombres en Helgen
ocurrió algo inimaginable. El antiguo terror regresó y sembró pánico en los
corazones de los hombres. Alduin, el devorador de mundos, había regresado irrumpiendo en el ajusticiamiento. Ulfric y sus hombres aprovecharon la
confusión para huir y regresar a Ventalia. Ambos bandos culpaban al otro de la
llegada de los dragones y seguían luchando entre sí, mientras los dragones
provocaban el caos por todo Skyrim.
Entonces un héroe surgió. Uno de los supervivientes de Helgen
resultó ser el último Sangre de Dragón, el único capaz de usar el poder de los
dragones de forma innata y el único que podía usarlo con todo su potencial. El
héroe logró que ambos bandos detuvieran la guerra hasta que se pusiera fin al
conflicto de los dragones, algo casi imposible. Logró que el general Tulio y el
jarl Ulfric se juntaran en Alto Hrothgar para pactar sus condiciones de paz
mientras él detenía a Alduin y su ejército de dragones y no-muertos. Pero
cuando el dragón finalmente cayó, los imperiales y los capas de la tormenta no
dudaron en continuar su ofensiva. Ninguno de los bandos conseguía una ventaja
decisiva sobre el otro así que el Sangre de Dragón se vio obligado a
intervenir.




































































